La nueva administradora del Canal de Panamá, Ilya Espino de Marotta, trazó las principales prioridades que marcarán la próxima etapa de la vía interoceánica, colocando la seguridad hídrica, la competitividad logística y el desarrollo de nuevos proyectos estratégicos entre los grandes desafíos de su gestión.
Durante su discurso, Espino de Marotta recordó que recientemente Panamá celebró los primeros 25 años de administración panameña del Canal y convocó al país a comenzar a construir los próximos 25 años.
“Hoy el día se trata de mirar hacia adelante”, expresó al destacar que, aunque el Canal se encuentra en territorio panameño, sus negocios, desafíos y oportunidades tienen un alcance global.
Uno de los principales ejes será la ejecución de la estrategia 2025-2035 aprobada por la Junta Directiva del Canal de Panamá, que contempla diferentes iniciativas destinadas a fortalecer la resiliencia de la vía y proteger su recurso más estratégico: el agua.
Río Indio, una de las mayores prioridades
Espino de Marotta aseguró que uno de los mayores retos es garantizar el abastecimiento de agua para más de dos millones de panameños, además de preservar el funcionamiento del Canal y las actividades económicas vinculadas a la vía interoceánica.
En ese contexto, destacó que el proyecto del lago de Río Indio se convierte en una de las iniciativas más importantes para el futuro del país.
La administradora señaló que el proyecto se desarrolla mediante el diálogo y con un alto nivel de compromiso con las familias que habitan en la cuenca.
Nuevos puertos y proyectos energéticos
La nueva administración también continuará trabajando en el diseño de proyectos estratégicos relacionados con energía, nuevas facilidades logísticas y la construcción de terminales portuarias.
Estas iniciativas buscan ampliar el potencial económico del Canal para que Panamá no solo obtenga beneficios por el tránsito de buques, sino también por las actividades comerciales, energéticas y logísticas que pueden desarrollarse alrededor de la ruta interoceánica.
“Ya llegó la hora de que nuestro país se beneficie no solo de su tránsito, sino además de las actividades que orgánicamente se pueden generar a su alrededor”, manifestó.
Entre otros desafíos mencionó la reducción de la huella de carbono, la transformación de los servicios y la implementación de mejores prácticas operativas.
Espino de Marotta reconoció que los proyectos requerirán elevados niveles de disciplina y capacidad de ejecución, pero aseguró conocer de primera mano la capacidad del equipo del Canal para enfrentar grandes desafíos.
Recordó experiencias como la ampliación de la vía interoceánica, la sequía y la pandemia como ejemplos de momentos en los que la institución tuvo que adaptarse y reinventarse sin detener sus operaciones.
Con esta visión, la nueva administración inicia una etapa enfocada en asegurar el agua, diversificar las actividades alrededor del Canal y fortalecer la competitividad de Panamá durante las próximas décadas.











