Panamá entra al radar de las grandes decisiones globales. El presidente José Raúl Mulino arribó este lunes a Davos, Suiza, para participar en el Foro Económico Mundial (WEF), el encuentro más influyente de líderes políticos, empresarios y organismos financieros del planeta.
El WEF, que este año se desarrolla bajo el lema “Espíritu de Diálogo”, reunirá a 64 jefes de Estado y más de 3 mil líderes empresariales y políticos de 130 países, convirtiéndose en el principal escenario donde se debaten los cambios globales y se definen las nuevas inversiones internacionales.
Mulino llegó acompañado de la primera dama, Maricel Cohen de Mulino, el canciller Javier Martínez Acha y una delegación de alto nivel, con una agenda estratégica de tres días enfocada en atraer inversiones clave para Panamá, especialmente en energía, logística y conectividad, sectores donde el país busca consolidarse como hub regional.
Durante su estancia, el mandatario sostendrá reuniones bilaterales con jefes de Estado de Suiza, Singapur, Países Bajos, Ecuador y Austria, además de encuentros con gigantes financieros y corporativos como Citi, Maersk, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y directivos del propio WEF.
La agenda también incluye reuniones con empresas estratégicas de energía, logística y puertos, como DP World, uno de los operadores portuarios más grandes del mundo, y la estadounidense AES.
La delegación panameña la completan los ministros Felipe Chapman (Economía y Finanzas), José Ramón Icaza (Canal), Julio Moltó (Comercio e Industrias) y Kristel Getzler, secretaria de Asuntos Económicos y Competitividad, reforzando el mensaje de que Panamá llega a Davos con una estrategia clara: atraer capital, generar empleo y posicionarse como un país confiable para invertir.












