Chiriquí, 1 de agosto de 2025 – Un megaproyecto portuario promete cambiar el rumbo económico de la provincia de Chiriquí, pero también genera una fuerte polémica ambiental. Se trata del Puerto Barú, un puerto multipropósito con inversión privada de más de US$250 millones, ubicado cerca de Pedregal y a pocos kilómetros de la ciudad de David.

Un proyecto de alto impacto económico

El proyecto está diseñado para operar con capacidad comercial, turística y logística. Incluirá muelles para carga, patio de contenedores, manejo de líquidos y una zona franca industrial. De acuerdo con sus promotores, durante la construcción se generarán más de 1.200 empleos directos, y una vez en operación, se crearán al menos 650 plazas permanentes, además de oportunidades indirectas en turismo, transporte y comercio.

Este desarrollo busca posicionar a Chiriquí como un nuevo centro logístico regional en la costa del Pacífico panameño, con conexiones estratégicas hacia Centroamérica, el Caribe y Asia.

Preocupación por el ecosistema de manglares

Sin embargo, el Puerto Barú está ubicado cerca de los manglares protegidos del área de David, considerados entre los más extensos e importantes de Panamá. Ambientalistas advierten que el proyecto podría afectar gravemente este ecosistema vital, hogar de especies en peligro como la tortuga carey, el mono ardilla centroamericano y las ballenas jorobadas, que migran por esta zona.

El plan incluye un dragado inicial de 9 millones de metros cúbicos de sedimento marino, y mantenimiento periódico cada dos años. Estos trabajos podrían alterar el equilibrio del ecosistema, afectando a la pesca artesanal y la biodiversidad marina.

Promesa de sostenibilidad

Los desarrolladores aseguran que será el primer puerto “verde” de Panamá, con operaciones basadas en energías renovables, zonas de conservación dentro del terreno y políticas de cero deforestación de manglares. También se ha anunciado un convenio con la Universidad Tecnológica de Panamá para buscar soluciones sostenibles en temas hídricos y comunitarios.

Debate abierto en la comunidad

Mientras sectores empresariales y gubernamentales ven en el proyecto una gran oportunidad de desarrollo y empleo, organizaciones ambientales y ciudadanos de Pedregal, David y alrededores piden mayor transparencia, estudios científicos independientes y evaluación de alternativas menos agresivas, como reactivar el puerto de Puerto Armuelles, en el mismo distrito de Barú.

En enero de este año, la Corte Suprema de Justicia avaló el avance del proyecto, siempre que cumpla con las exigencias ambientales y sociales impuestas por las autoridades correspondientes.


¿Desarrollo o riesgo ambiental?

Puerto Barú está en el centro de un debate nacional entre el progreso económico y la protección de los recursos naturales. ¿Será un modelo de desarrollo responsable o una amenaza para uno de los ecosistemas más importantes del país?

La ciudadanía y las autoridades tendrán la última palabra.